Articulo publicado en Tribuna Libre de Diario Valladolid EL MUNDO.
Nuestro folclore, nuestra savia.
Se dice de las raíces, que cuanto más profundas son más robusto es el árbol y mejor se sujeta a la tierra. Castilla y León, tiene raíces profundas pero los castellanos y leoneses y su adormecida conciencia regional, apenas ven ese figurado árbol grande e inmenso cargado de tradiciones y costumbres que se enraíza en su tierra.
Retóricas y árboles a un lado, somos, y lo digo sin ningún pudor, un pueblo algo necio. Es lamentable que teniendo un folclore popular tan rico y extenso, no sintamos apego por él ni tengamos interés por conocerlo. Es triste que siendo castellano leoneses, tengamos más curiosidad por aprender a bailar sevillanas que nuestras típicas jotas castellanas. Es lamentable e igualmente triste, que desde Castilla y León, al decir jota, se piense en las de Aragón o Navarra como las más bonitas y dignas de mención, ignorando e infravalorando las de la tierra que lejos de ser sosas como hay quien se atreve a decir y menos vistosas, nada tienen que envidiar ni en vistosidad, ni en alegría, ni en tradición a cualquier otro baile regional de este país.
Desde un simple paloteo hasta el Bolero o La Espadaña, desde unas modestas castañuelas hasta la gaita zamorana o la dulzaina, la singularidad, variedad y significado que encierran es tal, que no comprendo ni mucho menos comparto tanta falta de interés.
Para un maño, un navarro o un andaluz, sus bailes folclóricos, sus canciones y sus trajes, son un valor a ensalzar y a mostrar con orgullo. Es de rigor que cada cual muestre lo que le identifica y lo haga sin complejos. Es bonito, porqué no reconocerlo, ver los trajes de faralaes enarbolados al son de una alegre seguidilla, es espectacular ver saltar y brincar a un maño y a una maña ante una jota, pero al verlo me siento parte de un público que contempla, no una maña o una andaluza, ahora bien, veo bailar y cantar “El Pingacho” o “ Las Carrasquillas” y siento palpitar mi particular vena castellana con su letra y sus compases.
Al folklore de cada tierra, le comparo con una casa. Hay casas grandes, llamativas, palacios incluso, sin embargo ninguna de ellas es tu casa. La tuya, puede ser más modesta, más antigua, más pequeña, más bonita o más fea, pero nos sentimos bien y nos gusta porque es nuestra y vivimos en ella. El folclore andaluz, puede ser llamativo, alegre y si me apuran más conocido, pero no es el nuestro. Lo es para ese andaluz que lo siente bullir en sus venas y que lo saborea como si fuera manzanilla. El folclore castellano por el contrario, puede ser más sobrio, menos enarbolado, pero habla de los castellano leoneses, de sus campos, de sus costumbres de antaño, de su cultura...en definitiva, de lo nuestro. Cada cual cuida y mima lo suyo porque todo es bueno, pero del mismo modo que cuidamos nuestra casa y no la del vecino ¿ porqué con el folklore no hacemos lo mismo?.
Algunas personas, hacen amagos apuntando a las niñas a las escuelas infantiles de danzas. Esto es algo curioso. Les hacen un precioso traje regional, generalmente confeccionado y bordado por las abuelas. Lo lucen en alguna procesión o en alguna exhibición de jotas infantiles pero en cuanto la niña se hace algo más mayor, el entusiasmo y lo poco que le ha dado tiempo a aprender, se queda igual de pequeño que el traje que le hizo la abuela. Abandonan la escuela de danzas regionales y guardan el traje entre bolas de naftalina, eso si, una foto recordará lo pimpollo que estaba la niña vestida de castellana.
A los niños, por el contrario, se suele caer en la torpeza de no darles la oportunidad de aprender a bailar jotas porque aún en ciertas conciencias existen estereotipos algo caducados. Ignoro donde está escrito que un hombre no tenga a bien bailar danzas regionales pero lo cierto es que las escuelas infantiles se ven con mayor número de niñas que de niños.
Encontrar grupos donde exista una paridad entre bailarines y bailarinas, es bastante raro. Con semejantes conciencias castellanas, los grupos de danzas se encuentran con poca participación y poco compromiso; aun así, afortunadamente existen agrupaciones y asociaciones folclóricas preocupadas por mantener el folclore castellano leonés vivo.
Tratan por su cuenta y riesgo, recuperar y mantener esas raíces de antaño para evitar que se fosilicen sin remedio, sin embargo les falta apoyo económico de las instituciones.
Para que estas asociaciones y agrupaciones folclóricas, tengan alicientes y mantengan su iniciativa, sería bueno que se otorgaran subvenciones a la vez que se promovieran festivales e intercambios folclóricos.
Desde la junta de Castilla y León, desde las diferentes Diputaciones provinciales, desde los diferentes Ayuntamientos se deberían aunar esfuerzos y recursos para que aquellos que con ilusión y escasez de medios procuran despertar conciencias dormidas, no decaigan en su empeño.
La Diputación de Valladolid, parece haberse dado cuenta y convocará en breve subvenciones para difundir la tradición folclórica por toda la provincia; ojalá cunda el ejemplo porque nuestras raíces, son profundas y abundantes pero necesitan agua para mantener viva la savia.
Nuestro folklore, es nuestra savia. Despertémonos de una vez. Asomémonos a ver los árboles de otras orillas, porqué no, pero siempre orgullosos y aupados en los árboles de nuestra orilla. Raíces para sostenernos los castellano leoneses, aunque algunos torpemente lo ignoren, tenemos de sobra, tan solo nos hace falta tener lo que otros poseen: interés por saber y conocer lo que se es y compromiso para conservar lo mucho y bueno, que usted, yo y muchos castellanos y leoneses más, sin duda tenemos.
Pilar Martinez Fernandez

" La Jota del Centenario", Coros y Danzas Pilarica Asociación Folclórica el día 12 de octubre de 2007, celebración del centenario de la iglesia " El Pilar" en Valladolid. Danza creada con motivo de esa celebración por el propio grupo en su coreografía y en su letrilla.
Jota del Centenario
( Aniversario de la Iglesia de Pilarica 1907-2007)
“ Pilarica” es un barrio En tiempo de Juan Corrales de Valladolid la iglesia se inauguró
que hace más de cien años con cohetes y tamboriles
empezó a latir con fiestas y procesión
a la orilla “ La Esgueva” de la Virgen del Pilar
y la vía del tren, y así el barrio se llamó.
han crecido sus casas
y sus gentes tambien.
En el agua de “ La Esgueva” “Pilarica” es un barrio
Se bañaron nuestros padres de Valladolid.....
Lavaron nuestras mujeres
Bebieron los animales.
Se cogía buen cangrejo Aquí llegaron las gentes
Y se curaban los males. Que venían de los pueblos
Trayendo sus ilusiones
“ Pilarica” es un barrio sus fuerzas y sus anhelos
de Valladolid.... todos juntos construyeron
el barrio que ahora tenemos.
Allá por mil ochocientos
Llegó la vía y el tren
Dividieron nuestro barrio
Y nuestras vidas tambien “Pilarica” es un barrio
Hoy los vecinos queremos de Valladolid....
Que lo entierren de una vez.
“Pilarica” es un barrio Jota original compuesta:
de Valladolid...
Musica: Javier Cuadrado ( Dulzainero y
El Ilustre Rafael Cano director escuela de Dulzaina y Caja
Su esposa Doña Tadea, “ Pilarica”)
Juan Agapito y Revilla Letra: Componentes Coro “Pilarica
Se dieron a la tarea Asociación Folclórica”.
Con los padres Jesuitas Coreografia: Componentes Danzas
Levantaron nuestra iglesia. “Pilarica Asociación Folclórica”.
“Pilarica” es un barrio
de Valladolid...